ACCIONES PARA EL USO EFICIENTE Y RACIONAL DEL AGUA.
1.- Plan de Trabajo Anual del Programa de Uso Eficiente y Racional del Agua. 6.1.1 Para la planeación, ejecución y seguimiento de las acciones relativas al Programa de Uso Eficiente y Racional del Agua, las Áreas de Administración integrarán un Plan de Trabajo Anual por inmueble, en el formato autorizado por el Comité.
2.- La responsabilidad en la integración de los planes correspondientes a los inmuebles de Oficinas Centrales recaerá en la Dirección de Obras y Mantenimiento, la Dirección de Administración del Inmueble de Patriotismo, y la Subdirección de Servicios y Mantenimiento del Edificio Parque Héroes, en el ámbito de sus respectivas competencias.
3.- En Direcciones Regionales y Coordinaciones Estatales estos planes deberán ser aprobados por el Subcomité Regional correspondiente en la primera sesión de cada año; los planes correspondientes a las Oficinas Centrales los aprobará el Comité en su primera sesión de cada año.
4.- El Subcomité Técnico brindará la orientación y asesoría Técnica que requieran las Áreas de Administración para la integración de sus respectivos planes de trabajo, asimismo, valorará y tramitará ante el Comité las solicitudes de modificación o adición al formato del Plan de Trabajo Anual que, en su caso, soliciten las Áreas de Administración para la atención de aspectos particulares en los inmuebles a su cargo, y 6.1.5 Cada trimestre, dentro de los primeros cinco días hábiles siguientes a su conclusión, las Área(s) de Administración remitirán al Comité los avances de las actividades del Plan de Trabajo Anual emitido por el Comité.
Recomendaciones para el cuidado del agua
- Dúchate en lugar de bañarte. Las duchas de 5 minutos consumen 50 litros de agua, mientras que para llenar una bañera son necesarios mínimo 200 litros de agua. Por ello, es imprescindible para ahorrar agua, que prioricemos el ducharse a bañarse.
- Cierra el grifo también mientras te lavas los dientes. lavarse los dientes es algo que hacemos varias veces al día. Por ello, para evitar un excesivo consumo de agua es importante usar un vaso de enjuague. De esta forma, puedes ahorrar hasta un 90% del agua empleada en el aseo personal. Sustituir este tipo de actos inconscientes es una manera sencilla de cuidar el agua que, además, no requiere ningún esfuerzo y se pueden ahorrar litros de agua.
- Similar al caso anterior, recuerda cerrar la llave del grifo cuando te estés afeitando. También supone un gran consumo de agua dejarlo abierto mientras te afeitas. Solo ábrelo cuando vayas a aclararte.
- Utiliza la lavadora con carga completa y pon el lavavajillas solo cuando esté lleno. Muchas veces, por las prisas o por necesitar una prenda concreta, las personas pueden acabar poniendo una lavadora con muy poca ropa. Intenta encontrar una sustituta para esa prenda y solo pon lavadoras o lavavajillas con cargas completas y aprovechemos al máximo su capacidad. Además, es importante también ponerlos con agua fría. De este modo favorecerás el cuidado del agua y ahorras energía.
- Pon el lavavajillas y no laves a mano. Poner el lavavajillas cuida del agua mucho más. El lavavajillas, utiliza alrededor de 52 litros de agua cada vez que se pone. sin embargo, si lavas los platos a mano, utilizas alrededor de 88 litros de agua al día.
- Usa sistemas de control del agua en el inodoro. Si colocas una botella llena de arena en la cisterna, ahorrarás litro y medio de agua cada vez que tires de la cadena. Es una pequeña inversión que te permitirá asegurarte de que estás contribuyendo al cuidado del agua.
- Nunca utilices el inodoro como papelera. Muchos de los residuos que suelen acabar en el retrete son contaminantes y peligrosos. Por ejemplo, las toallitas húmedas no consiguen degradarse antes de llegar a las depuradoras. Esto compromete gravemente el funcionamiento de las máquinas que, al final, tenemos que pagar con nuestros bolsillos. Otros como los medicamentos son altamente contaminantes, pueden integrarse en nuestros ecosistemas y alcanzar grandes concentraciones.
- Utiliza reductores de presión para la ducha. También puedes poner un cubo debajo de la ducha hasta que deje de salir agua fría. Después reutiliza el agua, por ejemplo, para regar las plantas.
- Lavarnos las manos también es algo que hacemos muchas veces a lo largo del día. Recuerda que para evitar mucho consumo de agua y ahorrar litros de agua, es importante cerrar el grifo cuando te estés enjabonando. Solo tienes que tener el grifo abierto cuando te vayas a aclarar.
- No abuses de la lejía: ya que rompe el equilibrio bacteriano de las depuradoras dificultando su trabajo.
- No tires productos contaminantes al agua o productos como toallitas que luego sean difícil de degradarse o que atasquen las tuberías.
- No eches el aceite por el wáter ni por el lavabo. Es uno de los productos que más contaminan el agua.
- Si vas a comprar un nuevo electrodoméstico, ten en cuenta las necesidades de consumo de agua y energía del aparato. Como ya hemos mencionado, es muy importante que las lavadoras y los lavavajillas se pongan en cargas completas, utilicen agua fría y no derrochen litros de agua.
- Cuando limpies la pecera, reutiliza el agua para regar plantas. Reducir la cantidad usada es otra manera idónea del cuidado del agua.
- Ten una actitud responsable respecto al número de lavadoras que pones. Como ya hemos mencionado anteriormente, pon las lavadoras con cargas completas. Y para ahorrar agua, es mejor que no laves la ropa a mano.
- Baña a los niños pequeños juntos, aprovechemos el agua al máximo.
- Al ducharse, hay un tiempo de espera hasta que llega el agua caliente: ten a mano un cubo para recoger el agua fría. Puedes utilizar el agua recogida para el WC, para el fregado o para regar plantas.
- Comprueba tu sistema de aspersores con frecuencia y ajústalos para no regar las plantas que no lo necesiten.
- Reduce al mínimo la evaporación regando las plantas durante las horas tempranas de la mañana, cuando las temperaturas están más frescas y los vientos son más ligeros.
- Utiliza plantas y árboles que consuman poco agua.
Evitar el despilfarro de agua, controlar su consumo o su reutilización es clave para garantizar el cuidado del agua. Sin embargo, no contaminar el agua es también resulta esencial. Por ello, aquí te dejamos algunos consejos para evitar la contaminación del agua y permitir así una mejor calidad de este recurso tan valioso para la vida en el planeta:
El cuidado del agua es vital para proteger uno de los recursos naturales más valiosos y, a la vez, más amenazados de nuestro planeta. El agua nos ayuda a mantener un clima estable y es un recurso esencial para procesos vitales de los seres vivos.
Todos estos consejos para el cuidado del agua y del medio ambiente, están en línea con las recomendaciones de Naciones Unidas para mantener el agua como fuente de vida. Porque sin agua, el planeta no podrá sobrevivir. Y precisamente por eso, desde 1992, Naciones Unidas conmemora el 22 de marzo de cada año el Día Mundial del Agua. Con la celebración de este día, se pretende poner en valor la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 cuyo fin es garantizar el acceso al agua limpia y a un saneamiento adecuado a toda la población mundial antes de 2030.
Consecuencias de la contaminación del agua
El deterioro de la calidad del agua tiene efectos negativos para el medio ambiente, la salud y la economía global. El propio presidente del Banco Mundial, David Malpass, alerta del impacto económico: "El deterioro de la calidad del agua frena el crecimiento y exacerba la pobreza en muchos países". La explicación está en que cuando la demanda biológica de oxígeno —medida que muestra la contaminación orgánica registrada en el agua— supera determinado umbral el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de las regiones ubicadas en las cuencas cae hasta un tercio. A renglón seguido, repasamos otras de las consecuencias:
Destrucción de la biodiversidad. La contaminación hídrica empobrece los ecosistemas acuáticos y facilita la proliferación descontrolada de algas fitoplanctónicas en los lagos —eutrofización—.
Contaminación de la cadena alimentaria. La pesca en aguas contaminadas, así como la utilización de aguas residuales en la ganadería y la agricultura, pueden transmitir toxinas a los alimentos que perjudiquen nuestra salud a través de su ingesta.
Escasez de agua potable. La ONU admite que aún existen miles de millones de personas en el mundo sin acceso a agua potable y saneamiento, sobre todo en zonas rurales.
Enfermedades. La OMS calcula que unos 2.000 millones de personas beben agua potable contaminada por excrementos, exponiéndose a contraer enfermedades como el cólera, la hepatitis A y la disentería.
Mortalidad infantil. Según la ONU, las enfermedades diarreicas vinculadas a la falta de higiene causan la muerte a unos mil niños al día en todo el mundo.
- Aparición de enfermedades. La escasez de agua y la falta de sistemas de potabilización adecuados obliga a personas de algunos países del mundo a recurrir a fuentes de agua contaminadas que provocan enfermedades. Según las OMS, “el agua contaminada puede transmitir enfermedades como la diarrea, el cólera o la poliomielitis”. Así, la falta de agua potable produce deshidratación que puede desencadenar numerosas complicaciones.
- Falta de alimentos. Si no hay agua suficiente, esto afecta a la agricultura, la ganadería y la industria, produciendo escasez de alimentos.
- Desaparición de especies vegetales y animales. Todos sabemos que las plantas y los animales no viven sin agua, sí el agua escasea mueren y desaparecen.
- Conflictos. La escasez de recursos hídricos es el origen de numerosos conflictos en el mundo y supone el desplazamiento de las personas a otros territorios en los que vivir seguros y en paz.
- Poca concienciación sobre la escasez de agua. La falta de conciencia desencadena un mal uso de este bien tan preciado y vital. Además, desencadena una distribución no equitativa.




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